Pondremos las judías o los garbanzos que queramos congelar, en remojo durante toda la noche a. Al día siguiente los dejaremos escurrir. Colocaremos las judías ó los garbanzos (en bolsas herméticas), en el congelador. El día que necesitemos utilizarlos, solo tendremos que escoger la cantidad deseada sin descongelar el resto.
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